
Para felicitar
Porque siempre hay motivos para festejar los logros

Volver a nacer
Marco Legrand Pacheco
“Siento que he vuelto a nacer”. La frase brota del interior del señor Marco Legrand como la lava que erupciona del volcán más impetuoso. Debe haberla repetido en incontables ocasiones y, seguramente, en todas habrá mostrado la misma sonrisa victoriosa de quien va a la guerra tan solo con su fe como arma. Y es gracias a esa fe, y a la preocupación de su familia, que pudo reponerse a dos derrames cerebrales consecutivos, a pesar de haber sido desahuciado por los médicos que lo atendían.
El cuerpo y el alma no quedan igual después de una dura batalla. Eso lo sabe bien Marco, que tiene 68 años y, según nos cuenta, sigue en proceso de recuperación física y emocional luego de la tragedia que le tocó vivir. El día en que despertó, luego de una intervención de 6 horas, afirma que vio el rostro de Jesús mezclado entre todo el personal médico que lo atendía. “Era él, estaba en la habitación del hospital. A partir de ese momento, empecé a creer en los milagros”, asegura con una firmeza tan sólida como su capacidad de recuperación y deseo de seguir compartiendo con su esposa e hijos.
Marco es ejemplo de constante superación. A propósito, nos hace un recuento de sus años en actividad y de sus anhelos profesionales en su juventud en su querida Ica. Siempre quiso ser Ingeniero Pesquero, sin embargo, sus calificaciones le permitieron llegar a ser Contador. Mérito a su persistencia, logró ingresar a trabajar en una empresa que fabricaba y daba mantenimiento a embarcaciones pesqueras, nos relata mientras levanta ligeramente la cabeza y mira al vacío, en el que parece apreciar una escena protagonizada por él en alguna de sus muchas jornadas laborales.
Ya fuera de peligro mortal, se siente afortunado de haber encontrado en el Programa Yuyaq Casa del Pensionista Ica un espacio en el que puede disfrutar de momentos agradables. Le ha tocado volver a aprender a caminar, recoger objetos de una mesa y hasta a hablar con fluidez. A pesar de todas las adversidades, Marco hace un repaso positivo de su presente: tiene a la familia unida, amigos que estuvieron pendientes de él y, como él mismo dice, “invito a los adultos mayores a Yuyaq para volver a aprender lo que hemos olvidado y cosas nuevas; ellos nos ayudan a no enfermar. Debemos ser positivos. ¡Sí se puede!”.
Felicitaciones, Marco, por el esfuerzo, dedicación, energía y ganas con que afronta esta maravillosa etapa de su vida. Su testimonio es la mejor prueba de que, con la jubilación, y a pesar de las dificultades, aparece un nuevo camino lleno motivaciones y sueños por cumplir.
Historias que te pueden interesar
Marinera para la vena
Independiente, enérgico, soñador, agradecido y dispuesto a aceptar con el mejor ánimo, lo que la vida le ponga en el camino.



